No sé realmente lo que siento pero al menos siento. Nunca en mi vida había tenido tantos sentimientos en ebullición. Duelen y sanan. Realmente siento que estoy sanando de mi discapacidad emocional, o lo que sea que tenía. Porque nunca sentí tanto en mi vida, tanto que duele profundamente. Pero al menos sé que cuando termine voy a estar bien, voy a poder diferenciar lo que me hace bien y mal, y voy a poder rehacer mi vida.
Estos últimos meses fueron de calvario, tuve (tengo) que luchar contra mí misma para no abandonarme, para seguir haciendo al menos un pedazo de lo que hacía antes. Tengo que ser fuerte y vencerme, para no terminar tirada en mi cama y seguir cayendo. Sé que tengo que ser fuerte, que esto va a pasar y que cuando termine voy a estar orgullosa de mí misma. Porque también sé que yo puedo lograrlo, que soy más fuerte que mi otra Yo.
Fui fuerte una vez y lo voy a volver a ser. Sé como vencerme. También sé como apagarme. Y nunca más me va a pasar. Nunca más voy a dejar que lo peor de mí me gobierne. Voy a ser la mejor Malena que pueda ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario